¿Has resuelto el problema de la frecuencia de actualización? Sí, es bastante importante si quieres imágenes nítidas y sin retrasos extraños. A veces, Windows no muestra claramente dónde está esa información, así que aquí tienes una forma rápida y sencilla de comprobarla y ajustarla si es necesario.

Paso 1: Accede a Configuración

Primero, abre Configuración. Haz clic derecho en el icono del menú Inicio o en la barra de tareas y selecciona Configuración. Si te parece demasiado, simplemente pulsa Configuración Win + I. Fácil.

Paso 2: Encuentra las opciones de visualización

En la ventana Configuración, haz clic en Sistema y luego selecciona Pantalla. En algunas configuraciones, es posible que veas nombres diferentes, pero simplemente busca «pantalla» o «elementos de pantalla».El objetivo es acceder a las propiedades de pantalla.

Paso 3: Profundice en la configuración de pantalla avanzada

Desplázate un poco hacia abajo hasta que veas una sección llamada Pantalla avanzada. En algunos equipos, es un enlace o botón; haz clic en él. Esto desbloquea información más detallada sobre tu monitor.¿Por qué Windows lo oculta tanto? Porque, claro, Windows tiene que hacerlo más difícil de lo necesario.

Paso 4: Verifique la frecuencia de actualización

Ahora, en este menú avanzado, deberías ver la frecuencia de actualización actual de tu monitor. Suele estar junto a la configuración de resolución. A veces es un menú desplegable con opciones como 60 Hz, 120 Hz o 144 Hz. Si no ves la que buscas, es posible que tu monitor no la admita o que Windows no muestre todas las opciones.

Esto es un poco raro, pero conocer tu frecuencia de actualización te ayuda a adaptar la configuración de tu GPU o solucionar problemas de parpadeo extraño en la pantalla.

Paso 5: Cambia la frecuencia de actualización si es necesario

¿Quieres cambiarla? En la ventana de visualización avanzada, busca el menú desplegable de frecuencia de actualización. Selecciona la frecuencia que prefieras; solo asegúrate de que tu monitor la admita (revisa las especificaciones, por supuesto).Selecciona la nueva frecuencia y haz clic en » Aplicar».

Aviso: a veces, cambiar a una frecuencia de actualización más alta puede causar parpadeos o pantallas negras si el hardware no funciona correctamente. En algunas configuraciones, funciona correctamente la primera vez; en otras, podría ser necesario reiniciar o revertir la configuración.

Consejos adicionales y otras cosas a tener en cuenta

Solo algo que funcionó en varias máquinas.

Como es lógico, a Windows le gusta mantenernos en la incertidumbre. A veces, la frecuencia de actualización no se muestra correctamente o se establece en 60 Hz por defecto, incluso si el monitor admite más. En algunos casos, forzar un cambio desde la Configuración de pantalla mediante PowerShell o actualizar los controladores de la tarjeta de vídeo ayuda a solucionarlo. No sé por qué funciona, pero reiniciar después de actualizar el controlador también suele ser útil.

Resumen

Ojalá esto le ahorre algunas horas a alguien. Solo recuerda: si se ve raro después de aplicar una nueva frecuencia, prueba a reiniciar y a verificar las especificaciones del monitor. A veces, Windows no muestra todas las opciones correctamente, y un reinicio completo ayuda a sincronizar todo.

2025